A quién invitar (y a quién no) a vuestra boda
Invitad a quien forma parte de vuestra vida ahora, no a quien formó parte hace diez años ni a quien «queda feo no invitar». Antes de escribir un solo nombre, fijad un número máximo con el presupuesto y el aforo; después repartid la lista en grupos y recortad siempre desde abajo.

- Primero el número máximo: lo marcan el aforo del lugar y lo que podéis pagar por cubierto.
- Tres grupos: imprescindibles, importantes y opcionales. Si hay que recortar, se empieza por el tercero.
- Una pregunta sirve para casi todos los casos dudosos: ¿le invitaríamos a cenar a casa este mes?
- Se cuenta una invitación por hogar o pareja, no por persona: 120 invitados son unas 55 invitaciones.
Antes de la lista: presupuesto, espacio y tipo de boda
La lista de invitados no empieza con nombres, empieza con un número. Si escribís primero y contáis después, siempre sobra gente, y quitar duele mucho más que no poner.
Ese número sale de tres límites. El que sea más bajo manda:
- El aforo del lugar (o del que os gusta): cuántas personas caben sentadas con comodidad, no apretadas.
- El presupuesto del banquete: dividid lo que podéis dedicar a comida y espacio entre el precio por cubierto. Por ejemplo, con 12.000 € y un cubierto de 110 € salen unas 109 personas.
- El tipo de boda que queréis: íntima (hasta unas 50 personas), familiar y cercana (60–120) o grande. No es lo mismo saludar a todos que charlar con todos.
Con ese número delante, cada nombre tiene que ganarse su sitio. Y cuando alguien de la familia proponga a otra persona, la conversación ya no es «¿por qué no?», sino «¿a quién quitamos?».
Los tres grupos: imprescindibles, importantes y opcionales
Escribid todos los nombres que se os ocurran, cada uno por su lado, y después juntadlos en estos tres grupos. Es la forma más rápida de ver dónde está el problema.
| Grupo | Quién entra | Si hay que recortar |
|---|---|---|
| Imprescindibles | Padres, hermanos, abuelos, los amigos sin los que no os imagináis el día y sus parejas. | No se toca. Si no caben, el problema es el sitio o el presupuesto. |
| Importantes | Tíos y primos con los que tenéis trato, amigos de ahora, algún compañero que ya es amigo. | Se revisa caso a caso con la pregunta de la cena. |
| Opcionales | Familia lejana, amigos de otra etapa, compañeros de trabajo, vecinos, amigos de vuestros padres. | Es el primer grupo que sale. También es vuestra lista B. |
Si el grupo de opcionales es más largo que el de imprescindibles, la lista está pensada para quedar bien, no para disfrutar.
Lista A y lista B: cómo funcionan sin que nadie se entere
Siempre hay invitados que no pueden venir. La lista B son las personas del grupo de opcionales a las que os encantaría invitar si queda sitio.
Funciona así: la lista A recibe la invitación con 3–4 meses de margen. Conforme llegan las respuestas negativas, vais invitando a la lista B por orden de preferencia. El límite razonable son unas 8 semanas antes de la boda: más tarde se nota que es una invitación de segunda vuelta.
Para que no se note, que la lista B sea de un grupo distinto al de la A (no invitéis a medio grupo de amigos en la primera tanda y al otro medio en la segunda) y usad la misma invitación, sin cambiar la fecha límite de confirmación más de lo necesario.
Familia, amigos y compromisos
Familia. El parentesco no obliga. Invitad a los tíos y primos con los que tenéis relación real, y si invitáis a un primo, pensad si eso obliga a invitar a todos los de su rama: a veces la regla más justa es «todos o ninguno» por familias.
Si los padres pagan o quieren invitar a más gente. Lo que mejor funciona es darles un cupo cerrado: «tenéis doce sitios, elegid vosotros». Se evita discutir nombre por nombre y la lista deja de crecer sola.
Amigos. Calidad antes que cantidad. Si hace tres años que no habláis más que para felicitaros el cumpleaños, no es un amigo de boda. Y si invitáis a una pandilla, invitadla entera o explicad el criterio.
Compromisos. Nadie tiene obligación de invitar a su jefe, a los vecinos ni a quien le invitó a su boda hace ocho años. Una boda no es una deuda.
Casos difíciles: acompañantes, niños, exparejas y compañeros
- Acompañantes (+1). Las parejas estables se invitan siempre, aunque no las conozcáis: se nota mucho si no. A los solteros podéis darles acompañante si van a estar solos en la mesa; si conocen a más gente, no hace falta.
- Niños. Boda con niños, sin niños o solo con los de la familia cercana: las tres opciones valen. Decidid pronto, aplicad la regla a todos por igual y escribid el nombre de los niños en la invitación si están invitados.
- Exparejas. Solo si la relación es buena de verdad y a vuestra pareja actual le parece bien. Si alguien lo tiene que pensar mucho, la respuesta es no.
- Compañeros de trabajo. O los que ya son amigos fuera del trabajo, o el equipo entero con el que trabajáis a diario. Invitar a la mitad del equipo es lo que más roces crea.
- Familia con la que hay conflicto. Vuestra boda no es el sitio para arreglarlo. Si su presencia os va a tener tensos todo el día, pensadlo con calma y hablad antes con quien pueda verse afectado.
A quién no invitar
Hay nombres que podéis quitar sin sentiros culpables:
- Personas con las que no habéis hablado en el último año, salvo familia muy cercana.
- Quien está en la lista solo porque «se va a enterar».
- Quien genera tensión o incomodidad a cualquiera de los dos.
- Parejas de amigos que no conocéis y con las que no hay relación estable (si son pareja de hace años, sí).
- Amigos de vuestros padres, salvo que estén dentro de su cupo.
No hace falta justificar cada decisión. Si alguien pregunta, basta con una explicación corta y verdadera: el sitio, el presupuesto o el tipo de boda que queréis.
Cómo decir que no sin quedar mal: frases que funcionan
Cortas, amables y sin excusas inventadas. Adaptadlas y usadlas en persona, por teléfono o por mensaje.
Si alguien pregunta por qué no está invitado · 4
- Hemos tenido que hacer una boda muy pequeña y nos hemos quedado en la familia más cercana. Nos encantaría celebrarlo contigo más adelante.
- El sitio es pequeño y hemos tenido que dejar fuera a gente que queremos mucho. Espero que lo entiendas.
- Hemos puesto un número máximo y lo hemos cumplido a rajatabla, aunque ha dolido. Cuando volvamos, organizamos una cena.
- Ha sido una de las decisiones más difíciles de la boda. No tiene nada que ver con lo que te queremos.
Sin acompañante · 2
- Hemos invitado solo a las parejas estables porque no llegamos a más. En tu mesa vas a estar con todo el grupo de la universidad.
- Nos encantaría que vinieras con quien quisieras, pero el sitio no da para más. Te hemos sentado con gente que conoces.
Boda sin niños · 4
- Hemos decidido que la celebración sea solo para adultos. Sabemos que no siempre es fácil organizarse, por eso os avisamos con tiempo.
- Queremos que esta noche también sea de descanso para vosotros: la boda será solo para adultos.
- En la invitación: Os hemos preparado una celebración para adultos. Gracias por entenderlo.
- Los únicos niños serán nuestros sobrinos, que participan en la ceremonia. Esperamos que lo entendáis.
A los padres que quieren invitar a más gente · 3
- Tenemos un máximo de 120 y no podemos pasarnos. Os reservamos 15 sitios para que elijáis vosotros a quién invitar.
- Nos encantaría invitar a todos, pero si entra uno más tenemos que quitar a otra persona. ¿A quién quitamos?
- Sabemos que os hace ilusión. Hagamos una comida con ellos después de la boda para contárselo todo.
En el trabajo · 2
- Vamos a hacer una boda muy familiar, así que no invitamos a nadie del trabajo. Pero el viernes antes traigo algo para celebrarlo aquí.
- Solo hemos invitado a la gente con la que tenemos relación fuera de la oficina. Espero que no te importe.
Cómo recortar la lista sin dramas
Si la lista supera el número máximo, pasad cada nombre del grupo de importantes y opcionales por estas preguntas. Si fallan dos, fuera:
- ¿Le invitaríamos a cenar a casa este mes?
- ¿Hemos hablado con esta persona en el último año, más allá de un mensaje de cumpleaños?
- ¿Conocemos a su pareja?
- ¿Nos invitaría a su boda hoy, no hace diez años?
- ¿Estaríamos contentos de verle en la foto de grupo?
Recortad por bloques completos (todos los primos segundos, todo el equipo de trabajo) en vez de persona a persona: es más fácil de explicar y más justo. Y decididlo juntos, siempre. Cada uno sabe lo que pesa su lado de la lista.
Invitados no son invitaciones: cuántas pedir
Una vez cerrada la lista, contad hogares, no personas. Es el error más habitual al pedir invitaciones y el que más dinero hace perder.
La regla: una invitación por pareja o por familia que vive junta, a nombre de todos los que están invitados. Los hijos adultos que viven fuera de casa reciben la suya. Los solteros invitados con acompañante, una a nombre de los dos. Y sumad cinco o seis de reserva para la lista B, algún olvido y la vuestra de recuerdo.
Tabla: invitados, invitaciones y precio orientativo
Calculado con una media habitual de algo más de dos personas por invitación. Vuestra cifra real depende de cuántas familias con niños y cuántos solteros tengáis.
| Invitados | Invitaciones aprox. | Desde (modelo más económico) |
|---|---|---|
| 40 | 20 (pedido mínimo) | 85 € |
| 60 | 28 | 121,80 € |
| 80 | 37 | 160,95 € |
| 100 | 46 | 200,10 € |
| 120 | 55 | 206,25 € |
| 150 | 68 | 255 € |
| 200 | 90 | 306 € |
Precio del modelo más económico para esa cantidad (Mandala, desde 4,35 € la unidad); cada modelo tiene su precio y baja por tramos de cantidad. Envío a la Península 5,95 €, gratis desde 100 €. Con el pedido mínimo de 20 invitaciones se cubre una boda de unas 40 personas.
Checklist final de la lista de invitados
- Número máximo fijado con aforo y presupuesto.
- Lista dividida en imprescindibles, importantes y opcionales.
- Decidido: parejas, acompañantes de solteros y niños, con la misma regla para todos.
- Cupo cerrado para los padres, si lo queréis.
- Lista B ordenada por preferencia.
- Nombres y apellidos bien escritos, tal y como irán en el sobre.
- Invitaciones contadas por hogares, más cinco o seis de reserva.
- Fecha límite de confirmación decidida (5–6 semanas antes de la boda).

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Incluye la plantilla de lista de invitados por grupos, el recuento de invitaciones por hogar y el calendario mes a mes. Gratis, en vuestro email.
Quiero la guíaLista cerrada: el siguiente paso
Con la lista hecha ya sabéis cuántas invitaciones pedir, y lo ideal es elegirlas unos 6 meses antes para enviarlas con 3–4 meses de margen. Si todavía falta mucho, podéis avisar ya de la fecha con un save the date de madera.
Para elegir el modelo, mirad las invitaciones de madera o todo el catálogo de invitaciones; os mandamos gratis la vista previa con vuestros nombres. Si os bloquea el texto, en qué poner en una invitación de boda tenéis todo lo que tiene que llevar, y en cuándo encargar las invitaciones, los plazos. Cuando lleguen las respuestas, os tocará el seating plan.
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Os mandamos a casa la muestra del modelo que queráis por 6 €, con el envío incluido, y os descontamos esos 6 € del pedido de invitaciones.
Pedir una muestra · 6 €Preguntas frecuentes
¿Cómo saber a quién invitar a nuestra boda y a quién no?+
Fijad un número máximo, repartid los nombres en imprescindibles, importantes y opcionales, y pasad los dudosos por una pregunta: ¿le invitaríamos a cenar a casa este mes? Si la respuesta es no, fuera.
¿Hay que invitar con acompañante?+
A las parejas estables, siempre. A los solteros, cuando no conocen a nadie más en la boda; si van a sentarse con su grupo de amigos, no hace falta.
¿Cómo reducir la lista de invitados sin quedar mal?+
Recortad por bloques completos (primos segundos, compañeros de trabajo) y aplicad la misma regla a todos. Si alguien pregunta, dad una explicación corta y verdadera: el sitio o el presupuesto no daban para más.
¿Cuántas invitaciones necesito para 120 invitados?+
Unas 55, porque se manda una por hogar o pareja. Sumad cinco o seis de reserva. Con el modelo más económico, unos 206 €, con el envío a la Península gratis.
¿Debemos invitar a los niños?+
Depende de la boda que queráis. Con niños, sin niños o solo los de la familia cercana son opciones válidas, siempre que la regla sea igual para todos y se diga con tiempo.
























